Arrancando
Siempre he querido escribir mi propio weblog. De hecho, tengo unos cuantos apuntes desperdigados por la web, pero todos ellos eran de carácter personal, y nunca iban más allá de un reducido círculo de amigos. Sin embargo, no tardé en descubrir la inmensidad del mundo de las bitácoras, y cuando lo hice, encontré una considerable cantidad de diarios interesantes que valía la pena leer. Fue entonces cuando pensé que a mí también me gustaría estar presente en la red, aunque también fue entonces cuando me hice la fatídica pregunta: ¿tienes algo que contar?
Y es que yo sé poco de muchas cosas, pero no sé mucho de prácticamente nada. Así que me pondré a prueba. ¿Tengo algo interesante que aportar? ¿Soy capaz de ser constante? ¿Puede el esfuerzo valer la pena? Bueno, por intentarlo no se pierde nada. Pero como escribir un blog es ya de por sí una tarea que impone, no voy a forzarla más aún introduciendo normas. No, este es mi experimento, es mi weblog, así que voy a hacer las cosas a mi manera. Que merezca la pena o no (tanto para mí como para quien quiera leerlo) es algo que se verá con el tiempo.
Como digo, no me creo capaz de mantener un blog temático, así que probablemente me dedique a escribir sobre lo primero que se me pase por la cabeza. Dadas mis aficiones, lo más seguro es que abunden las entradas sobre tecnología, diseño, videojuegos e internet, así como, tal vez, variados temas curiosos y también, si me siento inspirado, alguna que otra crítica literaria o cinematográfica, siendo probablemente esta última una de las primeras entradas. No sé cómo acabará esto, pero me conformo con intentarlo.
Ponte cómodo y juzga por ti mismo. Gracias por gastar tu tiempo con esto. Yo estaré por aquí, hablando de cualquier tema, dando rienda suelta a mi imaginación. Siempre -espero- escribiendo, expresándome, opinando o desahogándome. A salto de mata.
